miércoles, 28 de marzo de 2012

Cómo elaborar azulejos

Proponemos una técnica sencilla, basada en la arcilla cocida.
La receta precisa el siguiente
MATERIAL
Arcilla, con la suficiente humedad para que sea modelable.
Si además se desea color: engobe (blanco) y esmaltes.
INSTRUMENTAL
Horno, que alcance al menos 700º
Plantillas o moldes, con el grosor y hueco que faciliten la forma de los azulejos (e instrumental para hacerlas).
Rodillo, de amasar, de madera.
Si además se desean hacer figuras y relieves:
Palillos de modelar, de madera.
Espátulas anchas metálicas (de unos 4 dedos)
Cualquier otro instrumental para perforar, hacer texturas y pintar.
Una vez decididos el espacio donde se colocarán, la forma de los azulejos, el motivo decorativo y el color se comienza la preparación de las plantillas o moldes.
Se medirán las plantillas un poco mayores que el azulejo deseado, pues "encogen" al secarse. Si se quiere ser muy preciso, se debe realizar una prueba.
1º  MOLDES.
Si los azulejos son cuadrados o rectangulares es fácil hacer el molde con listones de madera de sección cuadrada o rectangular, cortados rectos y con longitud igual a los lados más el ancho del listón. En las esquinas se colocan en L -apoyado extremo de uno en el lado del otro-, se unen encolados y con grapas (grapadora de pistola).
Si se van a realizar muchos azulejos, es conveniente tener varios moldes. Pues sirven para dar forma y conservarla, protegiendo sus bordes.
2º  FORMA DE AZULEJO
Para manejar y transportar la obra, se pone sobre una tabla un pliego de periódico y encima el molde. Se rellena con el barro, bien amasado y apretado. Se retira con espátula ancha lo que sobre pase la altura del listón. Y después se iguala con el rodillo apoyado en los listones. Se dará por finalizada la tarea cuando el barro esté liso y a la altura del molde, es decir, cuando la placa de barro tenga la forma, lisura y tamaño deseados.
Otras siluetas o modelos, se pueden marcar sobre ella, midiendo directamente o utilizando otro tipo de plantillas.
3º  DECORACIÓN
Si se desea liso, se pinta una vez que esté seco. Pero si se desea con cierto relieve y texturas se puede trabajar de la siguiente manera.
Se pone el dibujo a escala natural en un papel y superponiendo sobre la placa de barro se redibuja para que quede marcado en el barro tierno. Después se retira el papel y se procede a rebajar y aumentar zonas así como a rayar, puntear, para crear texturas. El relieve y las texturas deben exagerarse un poco puesto que se distinguen peor que en un dibujo de papel.
Cuando se de por terminado, se saca del molde, se retira el periódico adherido y se hace textura en esta cara posterior. Mejorando la adherencia cuando se pegue a la pared. También es importante pinchar el barro para romper las posibles burbujas de aire que provocarían rupturas en el horno. Y se deja secar, de nuevo encajado y protegido por el molde.
4º ESMALTADO
Si se desea efecto mate, se utilizarán engobes y pigmentos. Sin embargo aconsejamos esmaltes brillo o una base con el color miel -color del alfarero de brillo típico- puesto que protegen mejor la pieza. En este caso, sin embargo, los colores son menos claros.
En un recipiente se pondrá el color y si es hidrosoluble se mezclará con un poco de agua, hasta conseguir la densidad adecuada.
Para pintar se utilizará pincel de pelo fuerte (mejor de tipo óleo que de acuarela) y con pincelada puntillista se pondrá el color. No se debe deslizar el pincel pues al "barrer" se llevará la pintura y la arcilla humedecida con él.
Obra de Dayis
Hay que tener en cuenta, que el esmalte al cocer hace como el azúcar al caramelizarse y los tonos se tenderán a mezclar, si no hay barreras que les hagan frontera. Los bordes del azulejo no deben pintarse, pues al resbalar acabaría pegándose en el horno, además, en la pared se adhieren mejor entre ellos si el barro solo está cocido.
5º HORNO
Los azulejos se dispondrán horizontales y con toda la superficie apoyada. Si se disponen sobre patas es muy posible que se combe durante la cocción. Y no deben tocarse entre sí, pues el esmalte podría unirlos.

La temperatura del horno y el tiempo variarán según capacidad y cantidad. A modo de orientación unos 800º, durante 7 horas.
El Bosque, 2011
Obra colectiva de alumnado y profesorado del IES Virgen de La Luz
Patio Interior del Instituto
Ver vídeo de elaboración
 Guada, 2012
Profesora de  Taller de Artesanía

martes, 31 de mayo de 2011

El cuidado de los pinceles

Cuando se pinta con pincel, sin tener en cuenta el cuidado o mantenimiento que hay que hacer de este instrumento, probablemente se comentan errores, fácilmente subsanables, que pueden deteriorar el pincel usado, e incluso de otros si se guardan en el mismo recipiente.
Un pincel bien cuidado tiene sus pelos limpios, y al mojarlos forman una unidad que no se destruye al pasar por el soporte. Tal y como sucede cuando es recién comprado.
Errores frecuentes: llenar el pincel con demasiada pintura, pintar aplastando el pincel para deformarlo, abandonarlo sobre la mesa mojado, dejarlo sucio, ponerlo en el recipiente con los pelos hacia abajo, dejarlo en el recipiente (hacia abajo) y con pintura, utilizar el pincel para fines no pictóricos, utilizar el pincel sucio.
Para mantener el pincel como nuevo, se recomienda...
1º Al coger pintura: se mojará solamente la parte de pelo y en la punta, procurando no sobrecargarlo, es preferible que esté más bien
seco que goteando. Al cambiar de color: se limpiará perfectamente, antes
de untar en otro.
2º Al limpiar el pincel: antes que nada, se retirará con papel de periódico la pintura, dejando el pincel lo más limpio posible. Esto es imprescindible si se trabaja con pinturas al aceite. Hay que procurar limpiar en seco lo más posible. Con un poco de agua y sobre una pastilla de jabón, se frotará el pelo. Se puede frotar también sobre un estropajo, después se aclara con agua. La operación se repetirá tantas veces como sea necesario.
3º Al dejar el pincel: Se sacudirá el agua,
procurando que los pelos queden juntos y formando una única punta. Después se dejará secar, en un recipiente, con los pelos hacia arriba.
Cuando el pincel ha sido maltratado...
Se puede intentar limpiar un pincel con pintura seca, dejándolo en remojo con jabón e incluso con un poco de lejía. Si sólo ha afectado a la puntita, se puede cortar con tijeras.
Los pinceles estropeados se pueden utilizar para otros fines, como por ejemplo para hacer texturas -en obras pictóricas, en obras de arcilla-, para revolver y mezclar, como soporte o material. Es útil tener algún pincel viejo, pero nunca es práctico tener todos los pinceles viejos.
Guada, 2011
Profesora de Taller de Artesanía

domingo, 15 de mayo de 2011

De envase a maceta

Con los envases de plástico
podemos ahorrar la compra de macetas. Algunos ya tienen forma de maceta, como los botes de pintura y los hay de muchos tamaños. Otros, podemos adaptarlos para que nos sean útiles, por ejemplo los de tipo botella que se pueden cortar para conseguir la forma adecuada (y de paso conseguir un embudo).
Después, podemos divertirnos haciendo un poco de decoración. Lo más habitual será pintarlas. Para ello es necesario una imprimación como base de la pintura; la imprimación deberá estar adaptada al tipo de superficie, si bien en el mercado hay algunas que sirven para varios tipos (imprimación universal), incluido el plástico o PVC. Sin embargo, antes de poner la imprimación habrá que lijar la zona de pintado, para mejorar su adherencia. Cuando esté seco se podrá dibujar el motivo para pintar o pintar directamente.
Si se desea hacer un dibujo que se repita alrededor de la maceta, es útil distribuir en partes iguales previamente, recordando que es una forma geométrica redonda (cilíndrica o troncocónica) y vista desde arriba es como dividir una circunferencia en partes
iguales.

Guada, 2011

domingo, 22 de agosto de 2010

Las flores de Li


Lidia González Capa ha sido alumna del Instituto "Virgen de La Luz" desde el curso 1988-89 hasta finalizar el COU en el 1992-93 y nos interesa especialmente hablar de ella por su artesanía de flores secas. En el Instituto ha expuesto su obra durante las Jornadas Culturales 16 y 17 de marzo de 2005.


Cuando se presentó, ella misma nos explicó cómo fueron sus comienzos tras graduarse en el módulo superior de Educación Infantil y en el momento en que buscaba desesperadamente un puesto de trabajo satisfactorio:
"... un día metí una flor en un libro, algo que hacemos todos en algún momento de nuestra vida; de aquellas flores que casi habían perdido todo su color, se me ocurrió hacerle dos pequeños cuadritos a mi hermana mayor, como regalo de cumpleaños. Cual fue mi sorpresa, que al recibirlos, le gustaron tanto, que me preguntó dónde los había comprado porque su amiga quería hacerle un regalo similar a su hermana.
Al responderle que yo los había hecho para ella, me dijo... bueno, entonces haz otros dos y ella te los compra ¿vale?
No supe qué precio ponerle, me acuerdo que apenas cubrí los gastos del material empleado... sin importarme el tiempo, que las flores se tenían que secar con mimo en aquellos libros, que por entonces era el único método que yo conocía.
Así sin querer, varias personas se fijaron en la originalidad de los trabajos, que eran variados, me relajaba crearlos, me sentía sumamente orgullosa de que gustasen y por encima de todo, era algo que había salido de mi cabeza, aquel mismo día en que envié mis dos pequeños cuadritos a mi hermana.
Con el tiempo, me conoció mucha más gente de la que nunca hubiese imaginado."
Añadir a las palabras de Lidia, que durante la exposición sus obras fueron muy admiradas y que la hermana de la que habla -Geli- figura como administrativa de la Secretaría del Centro.
Guada, 2010
Profesora de T. Artesanía

jueves, 22 de julio de 2010

Con la parafina de las velas...

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Se pueden hacer nuevas velas o simplemente crear otras obras.
Es tan fácil que tanto en el taller como en casa se pueden elaborar. Esta tarea se asemeja bastante a las culinarias elaborando postres, como bombones.
En el taller, aprovechamos los restos de talla realizados con soporte de velas. En casa, se pueden aprovechar velas rotas o bien aquellas que nos parezcan feas. Otra opción menos ecológica es comprar la parafina.
Antes de comenzar con la parafina, se deben tener preparados los moldes sobre los que podrá verterse una vez fundida. Además, si se pretende hacer una vela, se pondrá el pábilo -cordel que llamea cuando la vela está encendida-.
Para centrar el pabilo se puede poner un peso en el extremo inferior y en el superior atado a una barrita (un bolígrafo, por ejemplo) apoyada en los bordes superiores del molde. En el mercado se venden preparados, recubiertos de parafina, que les permite mantenerse verticales (esto también se puede hacer casero previamente, pero no es necesario). También se venden kits completos para elaborar velas.
Otra cuestión a tener en cuenta para los moldes es que no debe pegarse a sus paredes una vez enfriado el conjunto. Para evitarlo, se engrasan con aceite -se desmoldan como si hiciéramos un flan de arena-.
En cualquier caso, antes de empezar a calentar la parafina, se debe tener todo preparado.
Los trozos de parafina se tienen que derretir con calor, al baño María. Esto es para controlar la temperatura, pues se corre peligro de que se prenda o se queme la parafina.
Una vez fundida la parafina, se puede trabajar con ella, y apagado el fuego. Si queremos colorearla, con un poco de pintura de cera añadida conseguiremos teñirla. También se venden en el mercado tintes para ellas, pero las que usamos en el taller son ceras Manley.
Se recomienda esperar que enfríe un poco, antes de verter en el molde, sobre todo si es de plástico, pues el calor lo deformaría.
Para hacer mezclas más creativas, se pueden añadir materiales diversos: canicas, piedrecitas, arena, flores, trocitos de colores, ramitas, etc. Todo ello en el molde, antes de echar la parafina fundida. Otros efectos curiosos se consiguen si se añade en el molde un poco de agua, antes de verter la parafina.
Una vez fría, se desmolda. Y se puede continuar trabajando. Se le pueden pegar otros trozos de parafina -la parafina caliente hace de pegamento-, se puede pintar con ceras calientes, incrustar objetos, tallar...
Si se desean hacer pisos de colores, se irá rellenando el molde con parafina de distintos colores, una vez enfriada la capa del color anterior.
Recuerda, se trabaja con material caliente y con instrumental que produce calor, por lo que hay que tener cuidado con las quemaduras. Como medidas de seguridad, evita estorbos de cosas y personas a tu alrededor y ten cerca un grifo de agua fría para aliviar posibles quemaduras.
Cuidado, la parafina no se diluye en el agua, por lo que no se pueden arrojar los restos por el fregadero.
Finalmente, para limpiar los recipientes estos deben estar templados y frotando con un papel de periódico los podremos dejar impecables. Lo mismo sirve para cualquier instrumento utilizado. Posteriormente, el papel al contenedor de basura general.
Guada, 2010
Profesora de T. Artesanía

jueves, 15 de julio de 2010

Cómo hacer proyectos en Artesanía

En cualquier tipo de proyecto se siguen unas pautas de trabajo, que aunque no se vean en el resultado sí influyen en la calidad del mismo. En el Taller de Artesanía este proceso consta de varios puntos ordenados de la siguiente manera:

1º. Condiciones del proyecto (qué piden).

2º. Investigación sobre lo que ya existe y sobre la técnica que se utilizará (cómo hacer)

3º. Bocetos de ideas (qué hacer)

4º. Obtención de recursos necesarios (con qué)

5º. Realización de obra (hacer)

6º. Presentación (lo que hice y cómo lo hice)

7º. Auto evaluación (cómo valoro mi proceso y cómo podré mejorarlo)

8º. Evaluación y Exposición (cómo me valoran)

El alterar el orden en el proceso de trabajo supone no entender cómo llevar a cabo un proyecto de forma adecuada y dificulta el control del proceso. Si utilizas por primera vez un material y antes de averiguar cómo se utiliza, trabajas con él, la obra sufrirá las consecuencias. No tiene sentido que primero hagas la obra y luego investigues cómo deberías haberla hecho.

El proceso es flexible, de modo que se pueden hacer modificaciones y volver hacia atrás siempre que se vea preciso, para hacer revisiones y rectificaciones.

Si alguna parte de la obra proyectada se rompe, o no se puede efectuar con el material elegido, se pueden hacer adaptaciones o variaciones, aunque el resultado final varíe respecto de lo previsto (muchas veces harás una mejora, por lo que no debes desesperar, y tener paciencia aunque creas que te supondrá más trabajo).

La memoria es un resumen explicando tu experiencia. Si no has ido anotando tus necesidades, problemas, propuestas de solución, tiempo dedicado, cómo has trabajado… serás incapaz de hacerla correctamente.

Una buena presentación siempre ayuda a que se vea mejor una obra. Cuida que tus datos estén visibles, pon título a tu proyecto, escribe correcto y con buena caligrafía. Elige un buen fondo para fotografiar tus obras. Si tú aprecias lo que has realizado conseguirás que los demás lo aprecien a su vez.

Cuando te esfuerzas se nota y cuando no lo haces, también.

Guada

martes, 13 de julio de 2010

El papel

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El papel es uno de los materiales más versátiles, aprovechables y económicos, si no se desperdicia tirándolo a la basura.
Para poderlo reutilizar o reciclar, debe estar limpio, sin restos de pinturas o de comidas. Si se desea reciclar muy blanco se pueden seleccionar trozos poco escritos, o bien añadirle una gota de lejía a la pasta triturada. El papel tiene gomas que permiten se pegue para formar un nuevo pliego, pero también se pueden añadir unas gotas de cola blanca, sobre todo si se tiene intención de mezclar, la pasta o el pliego húmedo, con variados materiales.
Otras funciones del papel son: protección y limpieza. Los periódicos son imprescindibles en el taller. Por ejemplo, para proteger las mesas cuando se pinta. Y también para limpiar el instrumental. Los pinceles se deben limpiar de restos con periódico, antes de mojar, enjabonar y aclarar. Esto es particularmente importante cuando se pinta con pintura al aceite.
Guada, 2010